Desde octubre de 2019 se llevan adelante relevamientos de fauna silvestre en el territorio de la Reserva Hídrica Recreativa Natural Municipal Los Quebrachitos. La iniciativa surgió de un proyecto en el que colaboró el estudiante de Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional de Córdoba, Eddie León Bono, y el Cuerpo de Guardaparques de la Reserva.

A partir de la preocupación generada por la destrucción de hábitats naturales, la caza furtiva, el tráfico ilegal de fauna, atropellamientos, entre otras amenazas constantes, y al tratarse de un área protegida, surge este proyecto de monitoreo de mamíferos con cámaras trampa, técnica relativamente reciente y de bajo impacto sobre los animales, para observarlos en su hábitat. Con esta herramienta, es posible determinar la presencia/ausencia de especies, estimar abundancias poblacionales, establecer usos de hábitats, confeccionar inventarios de especies, y muchas posibilidades más. “Los mamíferos son importantes eslabones en las cadenas tróficas (flujo de materia y energía), y brindan servicios ecosistémicos, como la dispersión de semillas” afirma Noel San Martín, Directora de la Reserva Los Quebrachitos. Sobre la implementación de cámaras trampa, San Martin explica: “Esta situación pondera a la Reserva Los Quebrachitos por ser pionera en el tema, dentro del Corredor, aportando datos importantísimos sobre la riqueza, distribución y estado de conservación de pequeños y medianos mamíferos, información fundamental para la toma de decisiones de manejo, en relación a la amenaza que implican los perros para la fauna silvestre y el ganado doméstico, entre otros”.



Metodología
Las cámaras trampa están automatizadas con sensor de movimiento que funcionan tanto de día, como de noche gracias a LED infrarrojos. Por medio de correas, se colocan sujetas en troncos de árboles o en varillas, a una altura determinada, en entradas de madrigueras, en sendas que presenten rastros de tránsito (huellas) de pequeños y medianos mamíferos, etc., permitiendo además evaluar la salud de los ecosistemas, analizando el estado sanitario de los animales y por consiguiente, del bosque. Hasta 2021, el proyecto cuenta con 3 cámaras trampa.

Los datos arrojados por las cámaras se obtienen mediante fotografías y videos con audio. Además, cada fotografía posee información valiosa y de utilidad que consiste en: nombre (a elección), temperatura ambiente, fecha (día/mes/año), hora (h/m/s) y fase lunar.

Una forma indirecta de estudiar la presencia de muchos mamíferos, es analizando los rastros que ellos dejan, como las huellas y heces.


GALERÍA DE IMÁGENES