Luis Enrique Altamirano obtuvo una mención especial por su poesía “Capitana”. Con el seudónimo Edmundo Maltése, el escritor participó de la convocatoria homenaje a María Remedios del Valle, lanzada por el Ministerio de Cultura de la Nación, a través de la Dirección Nacional de Promoción de Proyectos Culturales.

Cabe mencionar que se presentaron al concurso un total de 619 obras de veintidós provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El jurado estuvo conformado por el director nacional de Pluralismo e Interculturalidad de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Carlos Álvarez Nazareno; las representantes del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación y activistas antirracistas, Francilene Martins y Patricia Daniela Victoria Gomes; la poeta, ensayista e investigadora del CONICET, Florencia Abatte; y el poeta cubano e investigador de la música popular, José Antonio Más Morales.

Capitana

Su ardor profundo la distingue
Mujer, madre, compañera…
y aún todos los etcéteras,
no alcanzan a pronunciar
el profuso nombre
que enarbola y representa.

Ni siquiera el olvido alcanzó a olvidarle,
mientras campea anciana,
entre harapos, laboriosa.
Su estirpe la torna inconfundible
por las calles de esa trémula ciudad,
aquella que también defendió
con uñas y dientes,
agua y decir fiero.

Señalando el Norte de una Patria Grande
su “indisciplina” la hizo Capitana,
como tantas otras mujeres,
de a pie o de a caballo,
supieron despertar.

Mujer, amante, viuda y hacedora…
¿Qué la lleva a forjar este sueño?
¿A dejar todo y a perder aún más?
Sino por la única verdad
de la propia libertad de su pueblo.

Ese cuerpo hastiado de dolor,
que deambula firme como sombra
lleva sus marcas, cruentas batallas,
aún sobre aquellos
quienes de soslayo,
con ése dejo y vago eufemismo
le llaman parda, o… morena
para no decir Negra.

Pues bien,
la Capitana es Negra…
por más que a muchos les disguste.
¿Cuándo sabremos de otros colores
si tan sólo depusiéramos esa mirada?

María Remedios del Valle
recuerda y muerde sus labios,
alguna lágrima deja correr,
ella sigue siendo Capitana
la de Belgrano,
Viamonte y Rosas.

Mujer, trabajadora, anciana, heroína…
y aún todos los etcéteras
no podrán siquiera definirla.
Una Mujer?… seguramente:
Tan sólo una Mujer.
Con eso alcanza,
y también mucho le sobra.

Edmundo Maltése