Los espacios municipales destinados a la atención integral de niños y niñas a través de actividades de estimulación temprana y nutrición, vuelven a tener actividad presencial. Para ello, debieron planificarse múltiples acciones que permitan el cumplimiento de las medidas sanitarias necesarias. En este sentido, en los Centros infantiles se realizaron tareas para optimizar los ambientes y hacerlos más seguros en el contexto actual. El que está ubicado en Gob. Pizarro es de dimensiones más grandes, lo que hizo posible intervenciones edilicias a fin de recibir dos burbujas de manera simultánea, que asistirán dos semanas consecutivas. Luego lo harán otras dos burbujas, permitiendo la asistencia de más niños y niñas. El de Villa Forchieri tendrá capacidad para una burbuja a la vez, de manera presencial.

Sobre la adecuación de la propuesta pedagógica Mariana Serassio, docente de la Sala Cuna de Villa Forchieri, afirma:
“Pensamos en la importancia de trabajar con el cuidado del cuerpo propio y el respeto y cuidado del cuerpo ajeno, aprovechando la pandemia para abordar un enfoque de concientización para prevenir el contagio de enfermedades desde la educación sobre higiene. Además, se mantendrán las actividades de siempre, como teatro, expresión corporal, música y talleres literarios, donde es central el protagonismo de los niños… Pero en principio, hay que avanzar con el sentido de pertenencia del espacio”.

El 5 de abril comenzarán las actividades presenciales, con un período de adaptación que este año será diferente, ya que no es posible el trabajo con las familias dentro de las Salas, según lo establece el protocolo de Salas Cuna de la provincia. “Es muy importante el acompañamiento familiar para lograr la integración óptima, después de un año tan difícil como el 2020, en el que no hubo participación en instituciones de ningún tipo”, sostiene Serassio.

Si bien las dinámicas implementadas estarán signadas por lo que marque la situación sanitaria en los próximos meses, en tanto y en cuanto sea posible, la intención es ampliar las franjas horarias, incluir otras actividades y restablecer los vínculos con la comunidad del barrio, que es de suma importancia para el desarrollo social de los niños y las niñas. En primera instancia, las dos horas presenciales por día incluirán actividades expresivas, de iniciación musical y juegos al aire libre. Cabe señalar que se contempla especialmente la viabilidad de sanitización de los objetos utilizados, condición indispensable dentro de las medidas de bioseguridad.

Por otra parte, y como aspecto fundamental del trabajo integral, la continuidad de la asistencia nutricional se amplía en 2021. Cada niño y niña se retirará todos los días con su vianda durante las semanas presenciales, y podrán buscarlas los días que no estén físicamente en la jornada de actividades. Estos últimos, por cuestiones organizativas y de cuidado de la salud, deberán acercarse a la Sala Cuna media hora antes del horario de salida de los niños.